He aquí la foto de una suculenta mamada californiana reducida a una milésima de su tamaño real (véase pantalla de usuario estándar) y vuelta a recomponer en su tamaño original, en ocho sencillos pasos dobles, cada uno de ellos consistentente en aumentar la foto x3 y reducirla x2. Ello, por supuesto, después del extremo puteo de píxeles inicial (muy cachondón, todo sea dicho).
Habiéndose completado el octavo ciclo, obtenemos una MIERDA MUY GORDA E IMPRECISA que, según cómo, intentaré vender bajo el epíteto de "arte feminista", usando para ello un pseudónimo tipo Elsa Shusterrung-Mueblebahr.
También barajo la posibilidad de presentarme como una pareja, un binomio artístico con la sacrosanta dualidad creativo-sexual: una mesita de noche con peluca llamada Chantelle, codo-con-codo-creativo junto a 150 enanos fallecidos hace más de 80 años y at-tha-same-time actuales parejas sentimentales de Ishavel Koxet.
La puesta en escena, el día del vernissage, podría ser la repanocha.
¿Qué? QUÉ. ¿EH?
Estoy dispuesto a ganar dinero. Como sea.
No os atreváis a juzgarme, hijos de puta. Cuidadito conmigo, porque como se me tuerza la jiba me hago fotógrafo gay afín al trans y entonces sí que vais a llorar. Joder, si vais a llorar.